Infantil

Senshido Yawara tiene un programa educacional para niños. Ayuda a crear lazos de respeto y confianza en sus familias, para que tanto padres como instructores sean instrumentos en su educación, en definitiva, el compromiso en la consecución de un trabajo que hasta ahora está dando resultados sorprendentes, no sólo en el aspecto marcial sino en sus casas y en el colegio.
Senshido Yawara inculca valores de respeto y disciplina, fomenta el sacrificio y el afán de superación y enseña conductas ante agresiones físicas, como pedir ayuda y confiar en el equipo que formo con mi familia, padres y maestros, a los que siempre puedo acudir para que me ayuden y me apoyen.

Trabajando con menores creemos que cuanta más cantidad de información poseamos, mejor podremos educarles, la información es poder, y esa confianza hace crecer en ellos el espíritu y el carácter de un líder; Personas que se forman en la lucha contra el miedo hasta que lo superan.

Pequeños guerreros (de 3 a 7 años)
En este programa de iniciación a las artes marciales la psicomotricidad y el juego lúdico son la base del trabajo. Las habilidades como disciplina, concentración, equilibrio, buena forma física, control, memoria, coordinación, se trabajan semanalmente. Se utilizan siempre refuerzos positivos: Strips de colores, con los que los instructores fomentan el afán de superación y de conseguir metas.

Pequeños samuráis (de 7 a 14 años)
Este es un programa intermedio; en él se trabajan habilidades del programa anterior, y objetivos y contenidos del programa de adultos. Esta forma de entrenar hace que los alumnos trabajen técnica de una forma mucho más fluida. Sus cambios de cinturón se realizan con una ceremonia, antesala de lo que serán sus futuros exámenes de cinturón. Senshido Yawara trabaja dos programas de iniciación: 1º defensa personal y trabajo de suelo; 2º combate y actitud correcta en situaciones de defensa personal. Esta forma de actuar consigue que los niños sepan técnicas de puño, pierna, derribos, inmovilizaciones, y tengan la actitud correcta dentro y fuera de las clases: humildad y respeto.

En todos los programas de niños se incluyen deberes marciales que los alumnos deben traer rellenados por sus padres o tutores. En ellos se refleja el trabajo y la actitud del joven alumno en su día a día fuera de la escuela. Con esto, mas el entrenamiento, el alumno consigue su strip semanal, y los instructores observamos cómo lleva las actitudes de respeto y trabajo tanto en la escuela como en su casa. Siempre se valora el esfuerzo por mejorar, sin estos deberes, los alumnos no podrán cambiar de grado.